dijous, 3 d’abril del 2008

EXPECTATIVAS, OCÉANOS DE TIEMPO...


Aquello que no será y que un día creímos que sería posible supone apenas una gota de agua en este océano de tiempo que son nuestros sentimientos. Pero cada gota contiene en su interior la voluntad de ser un océano en sí misma, y por tanto ese instante que parece perdido fue en su momento el centro de nuestro universo. Quizás cada gota que compone nuestro océano emocional no sea más que uno de esos momentos repletos de expectativas que se van perdiendo a cada instante. Quizás nos alimentemos de esos deseos que resultaron ser irrealizables, quizás sean éstos los que nos impulsan a buscar, y a no cejar…

Somos seres emocionales, y es el amor el que mueve biológicamente el mundo, el que nos hace seguir, el que nos ha llevado como especie  hasta este preciso instante, en el que a pesar de todo, sentimos como nunca que somos pequeños y frágiles. La evolución no sólo depende de la competitividad, también de la emoción, pues es esta la que al final nos motiva a querer seguir existiendo como individuos.

Navegamos en mitad de un océano tumultuoso propulsados por el viento de nuestros deseos más inconfesables. El viaje en solitario nos lleva a multitud de islas felices en las que recalamos en busca de compañía que mitigue por un momento la soledad del viaje.

Lo que nos mueve a buscar dicha compañía son nuestras expectativas y no la razón ¿Son nuestras expectativas como el canto de las sirenas que moran en esas islas, y que nos atrapan en un mundo irrealmente maravilloso? ¿Al final resultan ser irreales porque despertamos antes de hora, o, porque nos empeñamos en seguir soñando sin voluntad de vivir la realidad? Al final  poco importa cual sea la respuesta pues las expectativas son proyectos de sueños, y los sueños, sueños son…

 


 

  

Dedicado a todo aquel que alguna vez puso expectativas en mí. Éstas no fallaron, vuestra intuición no falló, ni siquiera yo fallé. Tan sólo compartimos un momento en una de tantas islas felices que  emergen de ese océano de tiempo que es la vida. Pensad que nos enriquecimos y aprendimos y que el verdadero aprendizaje se gesta en esos instantes que parecen olvidados pero que nos marcaron y nos han hecho ser lo que somos.

1 comentari:

Amaury Grapes ha dit...

Mis expectativas para contigo se cumplieron, es más, me sorprendió mucho (para bien) tu forma de ser, tu forma de ver la vida, tu generosidad...
Me encantaría poder seguir aprendiendo de ti, poder contar el uno con el otro y ser grandes amigos.

Una vez más, gracias por esos días maravillosos, muchas gracias por tu apoyo.